Por qué el análisis de sangre de testosterona puede mentir: lo que realmente afecta a su potencia

Fuente: U.S. National Library of Medicine
Por qué el análisis de sangre de testosterona puede mentir: lo que realmente afecta a su potencia
Foto: Gabovideo / Pixabay

¿Alguna vez se ha hecho un análisis de testosterona y ha obtenido un resultado "normal", pero algo en la cama no funcionaba? ¿Le resulta familiar? Resulta que el problema puede no ser usted, sino qué tipo de testosterona se ha analizado. Una nueva investigación de científicos europeos ha demostrado que el papel clave no lo desempeña la testosterona total, sino su forma libre. Y he aquí por qué esto lo cambia todo.

Qué es la testosterona libre y por qué todo el mundo habla de ella

La testosterona en sangre es de varios tipos. La mayor parte está unida a proteínas y es inactiva. Pero una pequeña parte, la libre, actúa al máximo: influye en la erección, el deseo y la energía. Pues bien, en el estudio participaron 526 hombres con una edad media de 70 años (más o menos 8,5 años). A cada uno se le midió tanto la testosterona total como la libre, y luego se les pidió que respondieran honestamente a preguntas sobre su vida sexual.

Cifras que conviene entender

Los resultados fueron elocuentes. Los hombres con niveles más bajos de testosterona libre tenían más problemas de erección, menos relaciones sexuales, menor frecuencia de orgasmos y menor deseo. Además, cada descenso de 10 unidades (picomoles por litro) aumentaba el riesgo de problemas aproximadamente un 3-4%. Parece una nimiedad, pero en la práctica se nota.

La testosterona total, en cambio, no se asoció con nada. Es decir, un hombre puede tener una testosterona total "normal" pero sufrir disfunción eréctil porque le falta la libre.

La trampa de los cálculos

Antes, los médicos solían calcular la testosterona libre mediante fórmulas, no medirla directamente. En este estudio se utilizó el método más preciso: la medición directa. Y lo importante es que la testosterona libre calculada (esa de la fórmula) mostró relación solo con la erección y el deseo, mientras que la medida se asoció además con la frecuencia de relaciones sexuales y orgasmos. Por lo tanto, las fórmulas pueden subestimar la realidad.

Señales de alarma: valores umbral

Además, los científicos observaron algo así como un "punto de no retorno". Si la testosterona libre bajaba de 163 unidades, la probabilidad de problemas de erección aumentaba drásticamente. Y para las alteraciones del orgasmo el umbral era aún más bajo: 138 unidades. Es como con el dinero: mientras tengas algo, vives, pero cuando la cuenta se vacía, todo se derrumba.

Qué hacer con esta información

Si cree que el nivel de testosterona no tiene nada que ver, pero siente decaimiento y problemas en la cama, pida a su médico que le revise específicamente la testosterona libre. Y mejor con método directo, no calculado. Eso sí, esta prueba no está disponible en todos los sitios y cuesta más. Pero quizás sea la que señale la causa real de sus dificultades.

El estudio mostró una asociación, pero no demostró causalidad. Puede que no sea solo la hormona, sino también la edad, el peso (los participantes tenían un índice de masa corporal medio de 27, ligeramente sobrepeso) y otros factores. Así que no se apresure a pedir una receta de testosterona, pero tampoco ignore los análisis. La salud sexual es un asunto delicado, y ahora tiene una pista de dónde buscar la respuesta.

El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.

Material original: Low measured free testosterone is associated with worse sexual function in community-dwelling men. — U.S. National Library of Medicine