¿El sexo ha dejado de ser placentero? Los científicos han encontrado tres causas principales, y una te sorprenderá
Por qué se pierde el placer y quién está en riesgo
Si alguna vez has sentido que el sexo se ha convertido en una carga y que hablar de ello solo provoca irritación o ansiedad, no estás sola. Científicos de una clínica de salud sexual decidieron investigar qué hay detrás de este estado con mayor frecuencia. Estudiaron las historias de 484 mujeres que buscaron ayuda y descubrieron tres cosas que están más fuertemente relacionadas con el distrés sexual. Spoiler: el dolor durante el sexo no está entre ellas.
Qué es realmente el distrés sexual
No se trata simplemente de una disminución de la libido. Es cuando experimentas un estrés significativo, aflicción o ansiedad debido a tu vida sexual. Una persona puede desear la intimidad pero no obtener placer, o evitarla por completo, y sufrir por ello. Los investigadores utilizaron un cuestionario específico (la escala revisada de distrés sexual femenino) para medir cuánto les preocupaba esto a las mujeres.
Los tres principales culpables, y uno no tan obvio
El primer lugar lo ocupó, como era de esperar, la disminución del deseo sexual (trastorno de deseo hipoactivo). Las mujeres con este diagnóstico mostraron niveles de distrés significativamente más altos. En segundo lugar, los síntomas de ansiedad y depresión, pero es interesante: cuando los científicos consideraron todos los factores en conjunto, su influencia independiente desapareció. Es decir, la depresión y la ansiedad probablemente van de la mano con otros problemas, y no actúan solas. La tercera causa resultó no ser tan obvia: la experiencia traumática en el pasado, como violencia física, emocional o sexual. Además, la historia de violencia sexual resultó ser un predictor independiente de distrés intenso incluso después de ajustar por todo lo demás.
¿Y qué hay del dolor durante el sexo?
Sorprendentemente, el dolor durante el sexo (dispareunia) por sí solo no mostró una relación significativa con el distrés en este análisis. Los científicos sugieren que es posible que el dolor esté enmascarado por otros factores, como la disminución del deseo o el trauma. Así que si sientes dolor pero no experimentas un estrés intenso, no significa que el problema no sea importante. Simplemente puede manifestarse de manera diferente.
Quiénes deben estar más atentas
El estudio mostró que las mujeres menores de 40 años reportaron niveles más altos de distrés que las mayores. Sin embargo, la menopausia en sí no se asoció con un aumento de la aflicción. Así que la edad no es una sentencia, pero las mujeres jóvenes quizás deberían prestar especial atención a su salud sexual. También es importante destacar que entre las participantes casi todas eran blancas, por lo que los resultados pueden no ser universales; se necesitan estudios más amplios con una composición diversa.
Qué hacer si esto te afecta
La conclusión principal: el distrés sexual no es un capricho ni un "todo está bien contigo". Es una condición que merece la atención de un equipo de especialistas. Idealmente, no solo un ginecólogo, sino también un psicoterapeuta, un fisioterapeuta y un especialista en apoyo social. Si sientes que algo no va bien, comienza hablando con tu médico. Pregunta sobre posibles diagnósticos que podrías desconocer, especialmente si tienes una historia de trauma. Y recuerda: la pérdida de deseo no es un fracaso personal, sino un síntoma con el que se puede y se debe trabajar.
El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.
Material original: Associations between female sexual distress, genitourinary diagnoses, and mental health in a sexual health clinic population: a single-center retrospective review. — U.S. National Library of Medicine

Русский
English
Deutsch
中文
Türkçe