¿Por qué en la menopausia el sexo a menudo pasa a un segundo plano? Y no solo es cuestión de hormonas
¿Alguna vez te has sorprendido pensando que el sexo se ha vuelto algo... diferente? No porque hayas dejado de amar a tu pareja, sino porque tu cuerpo parece vivir su propia vida. Si es así, no estás sola. Un nuevo estudio con 539 mujeres mayores de 35 años ha demostrado que los problemas de función sexual aparecen en todas las etapas de la menopausia, y en la mayoría de las encuestadas, con bastante frecuencia.
Qué se midió exactamente
Los científicos dividieron a las participantes en tres grupos: antes de la menopausia, en el período de transición (perimenopausia) y después. Preguntaron sobre los síntomas de la menopausia, la función sexual y el bienestar psicológico general. La función sexual se evaluó mediante un cuestionario específico que tiene un valor umbral: si la puntuación total está por debajo de cierto nivel, se puede sospechar un deterioro. Pues bien, las puntuaciones medias estuvieron por debajo de ese umbral en los tres grupos. Y el 63,4% de las mujeres obtuvieron puntuaciones que indicaban posibles problemas en el ámbito sexual.
La perimenopausia: el punto más crítico
Parecería que cuanto más avanzada la etapa, más difícil. Pero no. El nivel más alto de síntomas y el bienestar psicológico más bajo se encontraron en las mujeres en perimenopausia, es decir, en el período de transición. Sin embargo, la puntuación total de la función sexual no difirió significativamente entre las etapas. En cambio, después de la menopausia las mujeres reportaron un deseo sexual y una lubricación notablemente menores en comparación con aquellas que aún no habían entrado en la menopausia.
Qué afecta más al sexo
El factor más fuertemente asociado con la función sexual fueron los síntomas urogenitales: sequedad, molestias, problemas con la vejiga. Estos mostraron la correlación más fuerte con la función sexual en todos sus componentes. Este es un punto importante: a menudo las mujeres se avergüenzan de hablar de estos síntomas, los atribuyen a la edad y los soportan. Y sin embargo, pueden afectar seriamente la vida íntima.
Cuidado con las conclusiones
El estudio fue una encuesta en línea, no un experimento clínico riguroso. Los propios científicos escriben: las diferencias entre etapas en componentes individuales de la función sexual deben interpretarse con cautela. Esto no significa que la menopausia "perjudique" el sexo, sino que está asociada con cambios que se manifiestan de manera diferente en muchas mujeres. Algunas no notan ningún cambio, otras enfrentan dificultades. Pero el panorama general es este: la disminución de la función sexual es una historia frecuente en todas las etapas y no debe ignorarse.
Qué hacer al respecto
Si sientes que el sexo ha dejado de producir placer, ha aparecido molestias o ha desaparecido el deseo, esto no es una sentencia ni un "tema vergonzoso". Los científicos concluyen: la salud sexual y los síntomas de la menopausia deben discutirse activamente con un especialista, y no dejarlos para más adelante. Mañana puedes empezar por algo simple: responder con sinceridad si algo ha cambiado en tu vida íntima durante el último año. Y si es así, hablarlo con un médico que se ocupe de la menopausia. No lo soportes ni pienses que "así debe ser". No se trata de la edad, sino de la calidad de vida.
El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.
Material original: Menopausal symptoms, sexual function, and psychological well-being in women across the menopausal transition. — U.S. National Library of Medicine

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