Eyaculación precoz: cómo afecta a la pareja y qué hacer al respecto
Imagina: estás con tu pareja en la cama, todo va genial, pero el final llega demasiado rápido. Ambos fingís que no ha pasado nada, pero por dentro cada uno tiene sus propios sentimientos. Él siente vergüenza y culpa; ella, desconcierto y, quizás, resentimiento. ¿Os suena la situación? Resulta que el problema de la eyaculación precoz (EP) no es solo una dificultad "masculina", sino que afecta directamente a la pareja y a la relación en su conjunto. Ignorarlo es perder algo importante.
¿Qué siente la pareja?
Cuando la EP se repite una y otra vez, la mujer puede empezar a dudar de su atractivo. Piensa: "¿Quizás simplemente no me desea?", "¿Quizás no lo excito?". Puede perder interés en el sexo porque no obtiene satisfacción, y esto a menudo se convierte en tensión en la pareja. Emocionalmente también sufre: aparece ansiedad, irritabilidad, a veces incluso distanciamiento. Y lo importante es que su preocupación no es menor que la del hombre, solo que él puede no notarlo.
Por qué el silencio es el peor enemigo
El error más común es pensar que sobre la EP hay que callar para no herir al hombre. Pero precisamente la falta de comunicación crea un abismo. Ella piensa que él es indiferente; él piensa que ella lo juzga. Al final, ambos sufren por separado y la relación se desmorona. Los expertos lo dicen unánimemente: hablar es el primer paso hacia la solución. Cuando la pareja discute el problema abiertamente, sin acusaciones, la tensión disminuye y surge la oportunidad de actuar.
El secreto que lo cambia todo
La ginecóloga y sexóloga Estela Citrin, en el podcast de la ISSM, comparte un consejo inesperado: dejad de percibir el sexo como un examen de resistencia. Cambiad el enfoque de "aguantar más tiempo" hacia el placer y la intimidad. Puede parecer trivial, pero funciona: cuando ambos miembros de la pareja dejan de obsesionarse con la duración del acto y empiezan a disfrutar de las caricias, los besos y la atención mutua, la presión disminuye y el problema a menudo se resuelve solo.
Tratarse es tratarse juntos
Otro punto importante es que la pareja debe participar en la terapia. No porque haya algo mal en ella, sino porque es parte del equipo. Cuando la mujer acude a la consulta o al menos participa en la discusión del plan de tratamiento, esto la ayuda a sentirse un apoyo, no una víctima. Los enfoques conjuntos de tratamiento son más eficaces: la pareja puede indicar qué funciona y qué no, y apoyar al hombre cuando algo no sale según lo previsto.
Qué hacer mañana
Si te reconoces en esta historia, no esperes a que se resuelva solo. Empieza poco a poco: elige un momento fuera del dormitorio y pregúntale a tu pareja con cuidado qué siente. O admite tú mismo que te preocupa algo. No acumules resentimientos: se pudrirán y destruirán incluso la unión más fuerte. Juntos podéis acudir a un sexólogo o urólogo, que os ayudará a elegir métodos, desde técnicas conductuales hasta medicamentos. Lo principal es recordar: la EP no es una sentencia, sino un problema que se resuelve entre dos.
El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.
Material original: Episode 64: PE impact on the partner — International Society for Sexual Medicine

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