Por qué las personas transgénero se hacen menos pruebas de VIH y qué significa para todos nosotros

Fuente: U.S. National Library of Medicine
Por qué las personas transgénero se hacen menos pruebas de VIH y qué significa para todos nosotros
Foto: TungArt7 / Pixabay

¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunos grupos de personas se hacen menos pruebas de VIH, incluso cuando el riesgo de infección es alto? Aquí tiene una situación conocida: su amigo dice que debería hacerse la prueba, pero lo va aplazando. Unas veces por el trabajo, otras por miedo. Ahora imagine que además hay estigma, y que no sabe cómo lo tratará el médico si es una persona transgénero o no binaria. Esto es lo que descubrieron los investigadores neozelandeses cuando incluyeron por primera vez a personas transgénero en su encuesta sobre comportamiento sexual y prevención del VIH.

Los científicos de Nueva Zelanda realizaron una encuesta entre personas transgénero y no binarias que habían tenido relaciones sexuales con hombres gais, bisexuales u otros hombres. Compararon sus respuestas con las de hombres gais y bisexuales cisgénero. Resultó que los participantes transgénero eran en promedio más jóvenes, tenían más dificultades económicas y presentaban más discapacidades. Pero lo principal es que se habían hecho menos pruebas de VIH en los últimos 12 meses. Y entre los hombres transgénero y las personas no binarias a las que se les asignó sexo femenino al nacer, además, la toma de profilaxis preexposición (PrEP) —las pastillas que protegen contra el VIH— era menor.

¿Por qué ocurre esto?

Los autores del estudio sugieren que la razón no es que estas personas tengan menos riesgo. Más bien existen barreras: quizá les resulta más difícil acceder a un médico que entienda sus necesidades específicas, o temen tener experiencias negativas. De hecho, los participantes informaron de experiencias más negativas en sus interacciones con los profesionales de la salud. Además, entre ellos había más consumidores de drogas inyectables, lo que también aumenta el riesgo de transmisión del VIH.

Un matiz importante: el comportamiento de los diferentes grupos de personas transgénero era distinto. Las mujeres transgénero y las personas no binarias a las que se les asignó sexo masculino al nacer se comportaban sexualmente de manera similar a los hombres gais cisgénero. Por el contrario, los hombres transgénero y las personas no binarias con sexo femenino al nacer tenían menos parejas masculinas y más relaciones sexuales con mujeres y otras personas no binarias. Esto indica que no se puede considerar a todas las personas transgénero como un grupo homogéneo: cada uno tiene sus propios riesgos y necesidades.

En cuanto a las pruebas de otras infecciones de transmisión sexual, casi no hubo diferencias: todos se hicieron análisis con la misma frecuencia. Y solo unos pocos participantes vivían con el VIH. Pero la prueba del VIH y la PrEP siguen siendo herramientas importantes de prevención, y si las personas transgénero las utilizan menos, puede significar que están perdiendo la oportunidad de protegerse.

¿Qué hacer?

Si usted es una persona transgénero o no binaria y ha tenido contactos sexuales con hombres, no posponga la prueba del VIH y de otras ITS. No es algo que deba asustarle, sino todo lo contrario: es cuidarse. Busque clínicas donde haya profesionales con sensibilidad hacia el colectivo LGTB+ o pregunte en las comunidades locales dónde puede acudir. Y si usted es médico o simplemente un amigo, recuerde que el apoyo y la comprensión pueden marcar la diferencia. Pregunte si necesita ayuda, ofrézcase a acompañarle a hacerse la prueba. A veces basta una palabra amistosa para que alguien dé un paso hacia su salud.

El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.

Material original: Sexual Behaviour, HIV Prevention and Testing Among Transgender and Non-binary People in a Cross-Sectional Behavioural Surveillance Survey in Aotearoa New Zealand. — U.S. National Library of Medicine