Eyaculación precoz: por qué es un problema de dos, no solo del hombre

Fuente: U.S. National Library of Medicine
Eyaculación precoz: por qué es un problema de dos, no solo del hombre
Foto: TungArt7 / Pixabay

Imagine que acude con su pareja al médico por un problema delicado y él comienza a preguntar... sobre el estilo de vida de ella. ¿Suena inesperado? Pues los científicos dicen que es correcto. La eyaculación precoz es algo mucho más de pareja de lo que se suele pensar. Y de cómo vive su otra mitad depende más de lo que parece.

Normalmente, se habla de la eyaculación precoz como un problema exclusivamente masculino: que si los nervios, que si le falta experiencia, que si es demasiado excitable. Pero un reciente estudio con la participación de 661 parejas heterosexuales (¡más de 1300 personas!) ha demostrado que las raíces del problema a menudo se encuentran en la relación y el estilo de vida de ambos. Los investigadores entrevistaron a cada pareja, a hombres y mujeres por separado, y compararon los datos. El resultado fue inesperado.

¿Qué encontraron? Entre los hombres a los que se les diagnosticó eyaculación precoz, resultaron ser el 41 por ciento — por cierto, no es poco. Aquellos que enfrentaban el problema eran, en promedio, mayores, menos activos físicamente y tenían un nivel educativo más bajo. Pero lo más interesante es que sus parejas también se diferenciaban: eran mayores, con más frecuencia tenían enfermedades crónicas y hacían menos ejercicio. Esto no es una coincidencia: el análisis mostró que la edad de la mujer, sus enfermedades crónicas y la baja actividad física están directamente relacionadas con el riesgo de eyaculación precoz en el hombre.

Además, la relación es clara. Si el hombre se mueve poco, el riesgo del problema aumenta 1,8 veces, y si tiene un nivel educativo bajo, 2,2 veces. Pero la mujer también contribuye: su inactividad física aumenta el riesgo casi tres veces, y las enfermedades crónicas, 2,6 veces. Sí, las cifras no son una píldora milagrosa, pero son difíciles de ignorar. Quizás se deba al estrés general, al clima psicológico en la pareja o a que la vida en común con un compañero sedentario afecta a ambos.

¿Qué significa esto en la práctica? Los médicos instan a ver el problema de manera más amplia. Si usted se enfrenta a la eyaculación precoz, no debe encerrarse en sí mismo y buscar solo su culpa. Quizás el problema esté en el ritmo de vida común, el estrés o la salud de ambos. Los investigadores proponen tratar no al hombre, sino a la pareja: cambiar hábitos juntos, moverse más, hablar de los problemas y apoyarse mutuamente. Este enfoque, según ellos, ayudará a mejorar el control de la eyaculación y hará que la relación sea en general más feliz.

Así que, si usted o su pareja notan este problema, no se apresuren a esconderse. Hablen entre ustedes, pidan cita al médico juntos y piensen: ¿se mueven ambos lo suficiente? Quizás sea hora de empezar a correr juntos o, al menos, a dar paseos por la tarde. A lo mejor esa es la clave: no solo para un mejor sexo, sino también para una vida más saludable.

El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.

Material original: The hidden half of premature ejaculation: partner factors and shared determinants: a couple-based cross-sectional study. — U.S. National Library of Medicine