La ketamina y el sexo: qué le ocurre a la salud masculina con el consumo regular
Probablemente haya oído hablar de la ketamina como droga de fiesta o anestésico. Pero, ¿sabía que el consumo regular puede afectar a lo más sensible: su vida sexual? Un nuevo estudio publicado en una revista médica ha demostrado que los hombres jóvenes que consumen ketamina no solo sufren daños graves en la vejiga, sino también en la erección y la eyaculación. Las cifras son impresionantes y hacen reflexionar.
Los investigadores encuestaron a 123 hombres de entre 18 y 50 años (edad media: 28 años) que habían desarrollado problemas de vejiga debido al consumo de ketamina, una afección conocida como uropatía inducida por ketamina. La cuestión es que la ketamina, especialmente con el consumo frecuente, destruye el revestimiento de la vejiga: aparecen dolor, sangre en la orina y necesidad constante de ir al baño. Pero, como se ha visto, esto es solo la punta del iceberg.
Solo cuatro de cada diez se atrevieron a tener relaciones sexuales
Lo primero que llamó la atención: en las cuatro semanas anteriores a la encuesta, solo el 42% de los hombres eran sexualmente activos. El resto no quería o no podía. Y entre los que sí mantuvieron relaciones sexuales, el 63% tenía problemas significativos de erección (según el cuestionario internacional de función eréctil). No es solo «a veces no funciona», sino una disfunción estable que interfiere en la vida.
No solo sufre la erección
Pero incluso aquellos con una erección normal se quejaban de otros problemas. Casi el 40% señaló que el volumen de semen durante la eyaculación había disminuido o desaparecido por completo. Y más de la mitad (el 52%) sentía dolor de leve a intenso durante la eyaculación. Reconozcamos que esto no aporta alegría a la vida íntima.
Un problema que no se puede ignorar
Los hombres evaluaron el impacto de estos problemas en su vida. Las cifras no consuelan: entre el 58% y el 75% afirmaron que los síntomas de vejiga (necesidad frecuente de orinar, dolor) afectaban negativamente al sexo. Y el 64% lo consideraba un problema grave que requiere solución.
Por supuesto, este estudio no es perfecto: no incluía un grupo de control de hombres que no consumieran ketamina y se basaba en la autoevaluación. Pero las cifras son elocuentes: los problemas sexuales en los consumidores de ketamina son más frecuentes de lo deseado. Se trata de hombres jóvenes que, en condiciones normales, no deberían tener problemas de potencia.
¿Qué hacer si usted o su pareja consumen ketamina?
Si nota síntomas similares (dolor al orinar, sangre en la orina, problemas de erección) y consume ketamina, es hora de alarmarse. Lo más importante es dejar de consumir: a menudo los síntomas desaparecen si se da al cuerpo la oportunidad de recuperarse. Pero no retrase la visita al médico. Un urólogo o andrólogo puede evaluar el estado de la vejiga y ofrecer tratamiento. Y sí, no tenga vergüenza de hablar con el médico sobre problemas sexuales: no es algo vergonzoso, es parte de su salud.
Los autores del estudio subrayan que tanto los consumidores como los médicos deben saber que la ketamina no solo afecta a la vejiga, sino también a la función sexual. Así que si piensa que es «solo para divertirse», piénselo dos veces: el precio puede ser demasiado alto.
El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.
Material original: Ketamine abuse also affects sexual health. — U.S. National Library of Medicine

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