Ejercicio físico en la endometriosis: ¿ayuda en la cama?

Fuente: U.S. National Library of Medicine
Ejercicio físico en la endometriosis: ¿ayuda en la cama?
Foto: geralt / Pixabay

Si tienes endometriosis, seguramente sabes lo agotador que es. Dolor en la parte baja del abdomen, menstruaciones dolorosas y, a veces, el sexo se convierte en un suplicio. Y aquí surge la pregunta: ¿puede el ejercicio físico regular o los programas de rehabilitación mejorar un poco la situación en la cama? Los científicos decidieron comprobarlo.

Qué se estudió exactamente

Un grupo de investigadores reunió todos los trabajos serios en los que mujeres con endometriosis seguían diferentes programas de rehabilitación, desde fisioterapia hasta ejercicios específicos para los músculos del suelo pélvico. En total, estos estudios eran pocos y todos tenían un grupo de control, es decir, algunas mujeres hacían ejercicio y otras no. Las participantes completaron un cuestionario que evalúa diferentes aspectos de la vida sexual: deseo, excitación, dolor, placer. Se llama «Índice de Función Sexual Femenina» (FSFI).

El objetivo era simple: entender si el sexo mejora después de estas actividades.

Qué se obtuvo: un pequeño cambio, pero sin garantías

Los resultados mostraron que las mujeres que siguieron programas de rehabilitación mejoraron, en promedio, su función sexual. Sin embargo, y esto es importante, la diferencia con quienes no hicieron ejercicio no fue estadísticamente significativa. Es decir, hubo una mejora, pero tan pequeña o inestable que no se puede hablar de un efecto sólido. Los científicos estimaron la diferencia en 0,12 puntos en una escala especial. ¿Es mucho o poco? Más bien poco, y los propios autores enfatizan que los resultados deben considerarse preliminares.

¿Por qué? Hay muy pocos estudios y los programas eran diferentes: en algunos se hacía hincapié en estiramientos, en otros en fortalecer los músculos, en otros en la relajación. Además, la endometriosis se manifestaba de manera diferente en cada participante. Todo esto impide sacar una conclusión definitiva.

¿Entonces el ejercicio físico no sirve?

No, no se puede decir eso. Los autores no afirman que la rehabilitación no funcione, solo señalan que por ahora no hay suficientes pruebas. Puede que el efecto exista, pero no sea lo suficientemente fuerte como para detectarlo en esta revisión. O que solo se manifieste en algunas mujeres, por ejemplo, en aquellas cuyo dolor está relacionado con la tensión de los músculos del suelo pélvico. Pero para entenderlo se necesitan nuevos estudios de mayor calidad con protocolos claros.

Por ahora, la conclusión es esta: la rehabilitación física es potencialmente útil, pero no una panacea. Puede formar parte de un enfoque integral, pero no sustituir a los medicamentos u otros tratamientos.

Qué hacer si tienes endometriosis y dolor durante el sexo

En primer lugar, no lo aguantes. El sexo doloroso no es normal, incluso si tienes una enfermedad crónica. En segundo lugar, pregunta a tu médico si en tu ciudad hay un especialista en suelo pélvico o un rehabilitador físico que trabaje con endometriosis. Estos programas pueden incluir ejercicios para relajar y fortalecer los músculos, técnicas de respiración, terapia manual. En tercer lugar, recuerda: aunque el efecto del ejercicio sea modesto, no causa daño. Y en combinación con otros métodos puede dar un resultado notable.

Lo principal es no automedicarse ni rechazar las indicaciones del médico. Y sí, si te parece que los ejercicios ayudan, eso ya es una buena razón para continuar, aunque las estadísticas callen por ahora.

El material tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica.

Material original: Physical rehabilitation and sexual function in endometriosis: a systematic review and meta-analysis. — U.S. National Library of Medicine